dimarts, 22 de juliol del 2008

SITGES INDUSTRIAL

Publicitat extreta del programa de Festa Major de 1916


Per tal de donar a conèixer alguns articles sobre diferents aspectes de la nostra vila i publicats en revistes retrospectives, aquesta vegada reproduïm, un article d’Antoni Benazet i Plana, on aprofundeix sobre la història indústria de Sitges i que el trobem al número del 15 d’agost de 1923 de La Ilustración Iberica, Revista ibero-americana de ciencias - artes - literatura i que estava dedicat íntegrament a Sitges i on a més de l’esmentat article, n’hi trobem sobre d’altres aspectes del municipi, com ara El Retiro, El Prado, Terramar, la premsa local, la pintura vinculada a Sitges, l’Autòdrom Nacional, construït aquell mateix 1923, i incloent publicitat dels comerços i negocis de la vila.

SITGES INDUSTRIAL
Ante todo hay que rendir un justo homenaje a las primitivas industrias de esta villa, que consistían en la fabricación de toneles, cuyas industrias adquirieron un gran desarrollo merced a la preferencia que, por los vinos de la comarca, tenían en ultramar, especialmente en el Centro-América a donde se dirigían con cargamentos de vinos de Sitges numerosos buques de vela por cuyas relaciones comerciales la villa de Sitges fijó en América verdaderos núcleos de compatricios que consiguieron respetables fortunas, quienes al regresar a su villa natal contribuyeron a su crecimiento hasta conseguir que fuera una de las poblaciones más hermosas del litoral catalán.
Vamos sin embargo a describir el curso del desarrollo técnico de las industrias propias del llano de Sitges. A principios de 1847, por medio de acciones aportadas principalmente por Sitges, se construía la gran fábrica de hilados y tejidos en la calle Bassarodona (hoy calle de España) cuya fábrica fracasó por falta de conocimientos técnicos. En 1860 compró dicho edificio la casa Batlló, quien hizo una magnifica instalación también para fábrica de hilados y tejidos, funcionando hasta que dicha casa construyó en Barcelona la grandiosa fábrica a donde trasladó la maquinaria. No sabemos porqué motivos tomó dicha resolución, ni que ventajas para el negocio representaba el traslado.
Más tarde, por iniciativa de los compatricios llegados de América, se implanta en la Plaza de España una nueva fábrica de tejidos con todos los adelantos de aquel tiempo, desapareciendo también dicha industria, aunque la continuó la casa Torrabadella, luego la casa Bach Hermanos quienes la trasladaron también a Barcelona.
Por los años 1873 llegó de la Isla de Cuba D. Juan Tarrida, quien montó una pequeña fábrica de calzado en su casa propia de la calle Mayor, nº 30, obteniendo la patente por veinte años para coser el calzado a máquina, primera elaboración con este sistema en España. A los pocos años, debido al incremento adquirido por la industria, el Sr. Tarrida adquirió el edificio que había sido la fábrica del Sr. Batlló, donde estableció una gran fábrica de calzado con maquinaria la más moderna en aquel entonces, importada de Norte-América.
El cinco de mayo de 1886 un incendio devoró el edificio, pero fue levantado de nuevo continuando la industria con el mismo esfuerzo del fundador su sucesor hasta que desapareció la industria en dicho edificio el año 1908.
En estos últimos años se establecieron varias fábricas de calzado exportado casi todo en Cuba y algo en Centro-América. Como ley natural de la vida industrial fueron desapareciendo muchas de las mencionadas industrias, muchas de ellas faltas de alma industrial, de conocimientos técnicos, pues la industria del calzado es de las más complicadas, pues a más de elementos muy valiosos precisan extraordinarios conocimientos técnicos para las compras, fabricación y ventas, gran espíritu comercial y un temperamento especial para el trato con el obrero. Falta el técnico verdad que domina la maquinaria, pues en España falta la escuela del calzado mecánico que prepare buenos oficiales en sus diferentes apreciaciones y hasta que esto se consiga no podremos nivelarnos y competir con las industrias similares del extranjero.
Continuando la historia industrial de Sitges diremos que a pesar del fracaso de las grandes industrias de calzado, se establecieron modestas fábricas con los restos de las cerradas y con la experiencia de los contratiempos sufridos se llegó a la convicción de que podía prosperar en Sitges la expresada industria.
Llega el año 1914, estalla la gran guerra, los submarinos, la producción inmensa de los Estados Unidos produce de momento una gran crisis, pero se dedicaron seguidamente al calzado de guerra y una era de gran prosperidad se inició en la industria. Luego se pensó en extender la actuación comercial con la península, olvidada hasta entonces, y Sitges tiene un enorme consumo nacional.
No hay duda que desde aquella fecha ha entrado la industria del calzado en Sitges en una era de prosperidad; su actividad ha estado en marcha ascendente y esto ha mejorado extraordinariamente la condición de la mercancía. Sitges ha prosperado mucho y hoy ya resulta un problema la habitación para el obrero y precisa una solución rápida para evitar una congestión industrial que pueda perjudicar a su mismo desarrollo.
La producción normal oscila alrededor de tres mil pares diarios de calzado y a pesar de la crisis que sobrevino al terminar la guerra, la perfección obtenida en la industria, la serenidad de los industriales y el espíritu mercantil de la villa de Sitges ha triunfado de todo, pudiendo competir con los mejores de sus congéneres dentro y fuera de España, pues, tanto en el interior como en Ultramar, tiene bien consolidado su mercado.

ANTONIO BENAZET

dissabte, 5 de juliol del 2008

EXCURSIÓ A SITGES. 1911

Dins de la gran quantitat d’articles sobre Sitges apareguts a diferents revistes i publicacions, ens n’hem topat amb un de principis de segle XX i que es va editar a la revista Barcelona Atracción en el número del més de desembre de 1911, on es fa una detallada descripció tant del seu entorn (que por su aridez y bruptuosidad, son dignas tambien de ser conocidas) com de les seves entitats, serveis i comunicacions, (cruza por esta villa el ferrocarril de M.Z. y A. por cuya estación pasan diez y ocho trenes durante el día...) on quedava clar que la vila ja es començava a promocionar per si mateixa.
La revista era editada per la Sociedad Atracción de Forasteros de Barcelona, entitat que fomentava el turisme a Barcelona i a Catalunya per anivellar-la a Europa i així modernitzar el país, tant culturalment com econòmicament. Sitges va tenir Societat d’Atracció de Forasters, en els anys vint i trenta.



SITGES
Excursiones por Cataluña

La población tiene un censo de más de 3.000 habitantes. Se extiende encima y á ambos lados de un promontorio que bipartiendo la dilatada bahía, separa la tranquila playa de S. Sebastián de la aristocrática de La Ribera, una y otra alfombradas de tamizada arena.
(…) Las calles del viejo casco son accidentadas y sinuosas, alguna de romántico aspecto, viéndose hermosas ventanas góticas y ojivales y otros respetables vestigios de pasados esplendores. La parte nueva tiene vías espaciosas y rectas, sembradas de edificios de variado estilo, muchos de los cuales contribuyen, con sus vistosas fachadas y empinadas torres y linternas, á dar á la villa el sello de distinción que le es peculiar.
Y aun los rincones más humildes aparecen aseados hasta la exageración, como si los habitantes quisieran competir con su mar y con su cielo en nitidez… Y en cada interior y en balcones y ventanas ríen al sol crisantemos y claveles.
(…) Las condiciones climatológicas de la risueña villa son inmejorables. En verano la brisa suaviza de tal modo el clima, que Sitges en la estación balnearia preferida por el sinnúmero de distinguidas familias que de toda España acuden á su bella y segura concha.
A la vez, es tan benigno el clima en invierno, que sólo por excepción y como contraste para hacer más estimable la normalidad climatológica, se concibe un día gris ó realmente frío. Las montañas que en parte rodean la comarca, la preservan de los vientos del Norte, y por esto tiene una temperatura templada.
La Policía Urbana y Sanitaria son atendidas preferentemente así por las autoridades como por los naturales hábitos de los vecinos, los que emplean en ello su preferente atención.
Cuéntase con una red general de cloacas que desaguan en el mar, una espaciosa Plaza Mercado y un Matadero muy capaz para las necesidades de la población y actualmente tienen en construcción un hermoso Hospital, que será un modelo dentro de los de su clase.
El servicio médico y farmacéutico está convenientemente atendido, prestando sus servicios cuatro señores médicos y dos farmacéuticos, los que procuran constantemente tener sus despachos á la altura de los más acreditados de la capital.
(…) Es de gran importancia para esta Villa la industria del calzado á máquina, radicando aquí importantes fábricas, las cuales cuentan con potente maquinaria modernísima, lo que permite una gran perfección en la construcción del calzado.
La agricultura es atendida preferentemente, pues debido á lo muy fraccionada que está la propiedad se cultiva de una manera esmerada, principalmente la vid, siendo muy apreciados sus caldos, y de gran exportación los vinos Moscatel y Malvasía, la que por sus relevantes cualidades goza ya de antiguo de fama mundial.
Las sociedades recreativas “El Retiro” y “Prado Suburense”, en sus respectivos locales promueven las diversiones propias de su objeto é igualmente que la sociedad coral “Unió Sitgetana”, cooperan á toda suerte de festejos, haciendo grata la estancia en la población. Además es centro obligado de la colonia veraniega y de los suburenses el “Pabellón de Mar”, que sólo funciona en estío en su elegante kiosko construido sobre la Ribera y desde el cual pueden tomarse cómodamente baños de oleaje y pila, para los cuales hay montado un esmerado servicio.
Además del acreditado Hotel Subur de D. José Urgell, puede encontrar el forastero modestas casas de huéspedes y confortables viviendas con muebles y sin ellos en diferentes sitios de la población.
La Sociedad “Fomento de Sitges” atento siempre al constante progreso de la Villa en todos sus órdenes, para comodidad de los señores forasteros, ha procurado montar un servicio de información, del que está encargado D. Bartolomé Carbonell y Batlle, calle de Parelladas, núm. 5.